Ideeleradio.- El presidente de la República, Alan García quiere una ‘Sociedad del Silencio’ que soporte la tendencia de su política económica neoliberal que perjudica a la mayoría de los peruanos, afirmó el analista político Sinesio López, al comentar la actitud del jefe de Estado respecto al paro convocado por la Confederación de Trabajadores del Perú.“Toda la ofensiva ideológica contra el paro (realizada por Alan García) tiene que ver un poco con la forma como ven estos administradores del modelo económico neoliberal, la cuestión de la protesta y el paro. Ellos quisieran como ha sucedido en América Latina y con Fujimori, que exista una ‘Sociedad del Silencio’, inmovilizada, tranquila que soporte todos los grandes cambios que perjudican enormemente a sectores amplios de la población y que eso sea tolerado. Ese es el kit del asunto”, aseguró en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“García ha perdido el sentido de las proporciones. Primero define el paro -un movimiento de protesta- como si fuera una guerra. Entonces saca al Ejército, que es una fuerza capacitada para enfrentar al enemigo. García está definiendo a los peruanos que protestan y hacen paro como si fueran enemigos. Eso me parece desproporcionado cuando el paro y las protestas son hechos, son derechos constitucionales”, agregó.
Alan y los poderes fácticos
El ex director de la Biblioteca Nacional sostuvo que el jefe de Estado actúa en consonancia con los poderes fácticos y que por ese motivo actúa emitiendo decretos legislativos en desmedro de la labor fiscalizadora del Parlamento.
“Todos los decretos legislativos han sido elaborados en grandes estudios de abogados donde se trabaja estrechamente con los poderes fácticos. Hay un grupo de consultores o asesores que forman parte de los grandes empresarios que son los que rodean al presidente y dirigen las políticas económicas en general. Eso es lo que vemos. Son políticas que favorecen básicamente a estos sectores empresariales y perjudican o en todo caso no prestan ninguna atención a la sociedad y sobretodo a los sectores más empobrecidos”, apuntó.
Apra ve protestas como una guerra
Al respecto, dijo que cualquier movimiento de protesta es visto como una amenaza y que cada vez más se endurecerá la represión. No obstante, indicó que la protesta social va a aumentar como consecuencia.
“Cualquier movimiento de protesta les parece que atenta con su capacidad. Se produce -según ellos- una parálisis y señalan que la economía corre serios peligros, requieren entonces una Sociedad del Silencio. Pienso que cuando comienza la gente a protestar el problema es más difícil para ellos, ya llegan al extremo de ver que esto en la práctica es una guerra. Cada vez más va a endurecer la represión, pero yo creo que la protesta social va a crecer”, advirtió.
“Lo que se ha señalado es que ha sido un paro fracasado. Sin embargo, lo que hemos visto allí son varios movimientos de protesta, varios paros en diversas regiones que expresan diversas demandas. Hay sobretodo conflictos por razones de agua y tierra con la minería”, mencionó.
Paros y liderazgos políticos
Consideró que los paros revelan que existe una búsqueda de liderazgos políticos, lo cual -dijo- preocupa al sector de la derecha.
“No hay un liderazgo político alternativo aún y ese es un tema que preocupa a la derecha al 2011, el de impedir y tratar de bloquear toda posibilidad de paro o de protesta, porque saben que a través de estas paralizaciones surgen nuevas alternativas y posibilidades de cambio”, advirtió.
“Las grandes corporaciones deciden ante sí y de por sí, sin que el ciudadano pueda responderle. Deciden sobre nuestras vidas y nosotros a veces somos incapaces o nos bloquean nuestra capacidad de poder responderles”, añadió.
Un pie en el sistema y otro en el antisistema
El sociólogo sostuvo que en el contexto actual, es difícil poder tener la certeza de quien podría convertirse en la figura alternativa de cara a las próximas elecciones.
“El que tenga posibilidades de triunfar es aquél que tenga un pie en el antisistema y un pie en el sistema, justamente para poder tratar de superar el problema del sentimiento de exclusión que se siente en el país. No puede tener éxito aquél que sólo juega dentro del sistema y deja excluido a más del 50% del país. Hay que ver las encuestas del centro, sur u oriente donde da lo mismo la democracia o cualquier forma de gobierno. No les interesa un comino los partidos actuales, pero sí están deseosos de participar en la política con su voto”, subrayó.
La palabra devaluada de García
De otro lado, dijo que no le cree al presidente Alan García cuando señala que reconoce que comprende la insatisfacción de la población por la subida en los precios de los alimentos y donde promete hacer el mayor esfuerzo para enfrentar la actual crisis mundial.
“Tanto él como su palabra están devaluados, porque la aprobación del presidente es cada vez menor y va a tender a caer más. La incapacidad para tomar decisiones va a ser cada vez más débil sobretodo en decisiones importantes que tengan que ver con un reajuste en el modelo, que permita una redistribución de la riqueza que está concentrada no sólo en grandes corporaciones, sino en ciertos departamentos”, anotó.
“Hay una distribución injusta de la renta. No se tiene un plan de desarrollo para ver a dónde vamos, que ponga gente capaz de poder realizar el gasto e inversión en esas zonas, que es uno de los problemas que se toma como pretexto para decir que se tiene un montón de recursos y no se gasta”, concluyó.

Ideeleradio.-