Ideeleradio.- Un conjunto de actores políticos utilizan el caso de la periodista peruana Vicky Peláez y la reaparición de Sendero Luminoso para que ocupen parte de la agenda política del país con claros intereses electorales, para desviar la atención de la ciudadanía, sostuvo Aldo Panfichi, sociólogo y jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).“[Sobre la reaparición de Sendero Luminoso y el caso de supuesto espionaje de la periodista peruana Vicky Peláez en EEUU, lo cual ha sido resaltado en los medios del país] estamos observando una ofensiva conservadora alrededor de una serie de temas por parte de un conjunto de actores políticos que les interesa colocar estos temas probablemente con fines electorales y con la necesidad de plantear estos temas como agenda en los ciudadanos”, dijo en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
No obstante, refirió que en el caso de espionaje atribuido a la periodista peruana también se inscribe en la lógica y la necesidad de los peruanos de saber más de una noticia a nivel mundial.
“El tema de la inseguridad, la subversión y los actores extranjeros que intervienen en países externos a ellos, es un tema que ayuda en esta atmósfera de tratar de colocar ciertos temas de seguridad en la agenda pública”, anotó.
Espacios autoritarios, golpes a voces críticas e impunidad
Panfichi Huamán reveló, en otro momento, que existe un intento de recuperar ciertos espacios autoritarios y golpear las voces críticas, con el objetivo de garantizar un nuevo ciclo de impunidad. Mencionó que sorprende que ciertos personajes tengan cierta hegemonía en los medios de comunicación, los cuales –estimó– deberían de adoptar en un contexto de elecciones, una posición más neutral.
“Vemos que se está cerrando el ciclo de García y empezando un nuevo ciclo y lo que se quiere hacer con el ciclo de García es lograr una hegemonía en la cultura política dominante de este proceso electoral, tratando de consolidar aquellos aspectos más autoritarios y anti derechos que existe, con el objetivo de garantizar un nuevo ciclo de impunidad, de debilidad, de los actores que luchan contra la corrupción, que de una u otra manera hacen programas o iniciativas de vigilancia del uso adecuado de los recursos públicos”, indicó.
Puntualizó que la recuperación de estos espacios, proviene de la coincidencia de tres bloques de actores que buscan contrarrestar las voces críticas para entrar en un proceso electoral tranquilo y mantener el statu quo.
“Por un lado, veo que hay una coincidencia de un bloque de actores. Algunos tienen intereses concretos con respecto a personas o grupos que han cometido violaciones a los derechos humanos, luego tenemos las expectativas electorales de volver a un autoritarismo como el de Alberto Fujimori, a esto se suma grupos religiosos conservadores que miran el siglo XIX cuando estamos empezando el siglo XXI y que responden a intereses económicos y políticos subalternos”, acotó.
Sentencia del TC sobre filiales carece de sentido común
“Vemos que se está cerrando el ciclo de García y empezando un nuevo ciclo y lo que se quiere hacer con el ciclo de García es lograr una hegemonía en la cultura política dominante de este proceso electoral, tratando de consolidar aquellos aspectos más autoritarios y anti derechos que existe, con el objetivo de garantizar un nuevo ciclo de impunidad, de debilidad, de los actores que luchan contra la corrupción, que de una u otra manera hacen programas o iniciativas de vigilancia del uso adecuado de los recursos públicos”, indicó.
Puntualizó que la recuperación de estos espacios, proviene de la coincidencia de tres bloques de actores que buscan contrarrestar las voces críticas para entrar en un proceso electoral tranquilo y mantener el statu quo.
“Por un lado, veo que hay una coincidencia de un bloque de actores. Algunos tienen intereses concretos con respecto a personas o grupos que han cometido violaciones a los derechos humanos, luego tenemos las expectativas electorales de volver a un autoritarismo como el de Alberto Fujimori, a esto se suma grupos religiosos conservadores que miran el siglo XIX cuando estamos empezando el siglo XXI y que responden a intereses económicos y políticos subalternos”, acotó.
Sentencia del TC sobre filiales carece de sentido común
En otro momento, el catedrático estimó que la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que autoriza a las universidades a crear facultades y filiales fuera de su ámbito departamental, carece de sentido común y no está encaminada a fortalecer estos centros de instrucción del país.
“El TC está tomando decisiones controvertidas. Se hace un grave a la educación superior”, declaró. Refirió que la universidad pública ha sido descuidada y estimó que se ha preferido evitar resolver sus problemas, porque no tienen el rédito electoral correspondiente y son considerados como “una papa caliente”.
Denunció que se ha optado por una privatización fácil y mercantilista de la educación superior promoviendo universidades privadas con fines de negocio.
“En realidad lo que se ha promovido es un descuido de la universidad pública para enfatizar una privatización de la universidad, con muy baja calidad. Esto no ha cambiado se mantiene y se acrecienta”, precisó.
Universidad Católica es vista como un botín
“El TC está tomando decisiones controvertidas. Se hace un grave a la educación superior”, declaró. Refirió que la universidad pública ha sido descuidada y estimó que se ha preferido evitar resolver sus problemas, porque no tienen el rédito electoral correspondiente y son considerados como “una papa caliente”.
Denunció que se ha optado por una privatización fácil y mercantilista de la educación superior promoviendo universidades privadas con fines de negocio.
“En realidad lo que se ha promovido es un descuido de la universidad pública para enfatizar una privatización de la universidad, con muy baja calidad. Esto no ha cambiado se mantiene y se acrecienta”, precisó.
Universidad Católica es vista como un botín
De otro lado, se refirió al conflicto surgido entre el Cardenal Juan Luis Cipriani por el control de la Universidad Católica. Señaló que se intenta intervenir porque dicha casa de estudios es vista como un botín económico, intelectual y político.
“La Universidad Católica es fuerte institucionalmente, tiene autonomía económica o política y no depende de ningún tipo de negocios o transferencias del Estado, ni de la Iglesia desde hace tiempo. Se ha podido generar un conjunto de empresas económicas que hace que las pensiones sean cubiertas al 40% del presupuesto de la universidad y eso permite unas escalas diferenciadas”, aseveró.
“Ser autónomo de los poderes y cumplir un rol de excelencia y formación académica es demasiado para el oscurantismo o el autoritarismo que requieren controlar la mente y los espacios donde se forma el pensamiento crítico. Eso es lo que está detrás de todo eso”, agregó.
Consideró que el Arzobispo de Lima es prisionero de sus propias palabras y que su actitud demuestra intolerancia animadversión a los derechos humanos de las minorías.
“Tenemos por esto temor que la independencia científica sea interferida por concepciones religiosas conservadoras que no son de la Iglesia Católica misma, que es muy diversa y plural. Tenemos un enorme temor que siendo la Universidad Católica, una de las pocas universidades del país que tiene un rol público, académico y una excelencia profesional reconocida, caiga en manos de quienes niegan esos valores y ponga la universidad al servicio de intereses particulares”, concluyó.
“La Universidad Católica es fuerte institucionalmente, tiene autonomía económica o política y no depende de ningún tipo de negocios o transferencias del Estado, ni de la Iglesia desde hace tiempo. Se ha podido generar un conjunto de empresas económicas que hace que las pensiones sean cubiertas al 40% del presupuesto de la universidad y eso permite unas escalas diferenciadas”, aseveró.
“Ser autónomo de los poderes y cumplir un rol de excelencia y formación académica es demasiado para el oscurantismo o el autoritarismo que requieren controlar la mente y los espacios donde se forma el pensamiento crítico. Eso es lo que está detrás de todo eso”, agregó.
Consideró que el Arzobispo de Lima es prisionero de sus propias palabras y que su actitud demuestra intolerancia animadversión a los derechos humanos de las minorías.
“Tenemos por esto temor que la independencia científica sea interferida por concepciones religiosas conservadoras que no son de la Iglesia Católica misma, que es muy diversa y plural. Tenemos un enorme temor que siendo la Universidad Católica, una de las pocas universidades del país que tiene un rol público, académico y una excelencia profesional reconocida, caiga en manos de quienes niegan esos valores y ponga la universidad al servicio de intereses particulares”, concluyó.
